Deben ser prioridades proteger los bosques, ríos, humedales, manglares y zonas costeras, ya que son fundamentales para garantizar la seguridad hídrica, advierten expertos

Veracruz es uno de los estados con mayor riqueza biológica del país; sin embargo, enfrenta serios desafíos, presiones y retos debido al cambio de uso de suelo, la tala ilegal y la contaminación. A pesar de ello, especialistas advierten en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, que aún se está a tiempo de revertir los daños y recuperar los ecosistemas, aunque esto requiere el compromiso de gobierno, empresas y ciudadanía.

​De acuerdo con datos de la organización Global Forest Watch México, la situación ambiental en la entidad enfrenta desafíos críticos en 2026, marcados por altas tasas de deforestación y un estrés hídrico agudo.

En el caso específico de Veracruz, se detalla que registra una pérdida promedio de 13 mil 320 hectáreas de bosque al año, conservando apenas el 25% de su superficie forestal original.

A esto se suma una intensa sequía que ubica a este periodo entre los más secos de las últimas décadas. Asimismo, se indica que para el año 2020, el 24% de la cubierta terrestre en el estado correspondía a bosques naturales y el 0.52% a cubierta arbórea no natural.

Diagnóstico actual: se puede revertir

Héctor Narave Flores, catedrático de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana, expuso que proteger los recursos naturales de Veracruz es una acción impostergable, dado que la entidad enfrenta severos pasivos ambientales y una crisis ecológica expresada en deforestación, incendios, generación de residuos y contaminación del agua, el aire y los núcleos urbanos.

Como ejemplo de esta crisis, expuso que en Veracruz se generan diariamente más de 8 mil toneladas de residuos sólidos urbanos, de los cuales menos de la mitad llega a rellenos sanitarios.

Actualmente, funcionan solo 17 rellenos sanitarios para los 212 ayuntamientos del estado, lo que provoca que más del 50% de los desechos terminen en basureros a cielo abierto, barrancas o cerca de cuerpos de agua, contaminando el suelo, el aire y los mantos acuíferos.

En materia hídrica, precisó que solo entre el 30% y el 40% de las aguas residuales generadas reciben tratamiento; el resto se descarga directamente en los ríos, los cuales se han convertido en drenajes a cielo abierto.

En cuanto a la vegetación, señaló que Veracruz es uno de los estados más deteriorados del país, pues solo conserva aproximadamente el 27% de su superficie forestal original, y de esta, menos del 10% se mantiene como vegetación prístina o virgen. Además, los incendios forestales siguen siendo un gran problema.

Pese a este panorama, Narave Flores apuntó que afortunadamente aún hay tiempo de actuar:

“Sí, estamos a tiempo. Hay personas comprometidas con la conservación y el desarrollo sustentable; existen grupos organizados tanto en áreas rurales como urbanas. Está la academia, con especialistas que conocen la problemática y ofrecen alternativas. Sí se puede, pero se requiere la suma del gobierno para esto; no se puede trabajar de forma aislada”.

Respecto a las omisiones institucionales y sociales, concluyó que todos deben asumir su parte de responsabilidad, comenzando por el Estado:

“El gobierno debe asumir su responsabilidad porque es el encargado de dictar las políticas públicas que, muchas veces, han sido erróneas, como ocurrió con la ganaderización del trópico o al priorizar el desarrollo económico a costa del medio ambiente y del deterioro de los recursos naturales”.

Conservación hídrica y forestal

​Jesica Luna Lagunes, jefa del Proyecto de Hidrometeorología del Organismo Cuenca Golfo Centro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), comentó respecto al Día Mundial del Medio Ambiente que es prioritario hacer un llamado para proteger los bosques, ríos, humedales, manglares y zonas costeras, ya que son fundamentales para garantizar la seguridad hídrica, conservar la biodiversidad y lograr una adecuada adaptación al cambio climático.

Jesica Luna Lagunes, jefa del Proyecto de Hidrometeorología del Organismo Cuenca Golfo Centro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) / Ricardo Martínez | Diario de Xalapa

​Subrayó que existe una crisis climática a nivel mundial y, en especial en el estado, se observan cada vez más situaciones extremas: sequías más prolongadas y lluvias torrenciales en periodos cortos.

​”A veces, lo que antes llovía en un mes —entre 300 y 500 milímetros— ahora cae en un par de días, lo que genera inundaciones. Pero también sufrimos por más olas de calor y más episodios de frío extremo; todo esto precisamente por el cambio climático”.

De acuerdo con datos de la organización Global Forest Watch México, la situación ambiental en Veracruz se enfrenta a desafíos críticos en 2026 / Ricardo Martínez | Diario de Xalapa

​Revertir los daños por la pérdida de la biodiversidad es complejo; sin embargo, se puede reducir el impacto si se recuperan los ecosistemas. “Como mencionaba, algunos cambios ya son difíciles de revertir completamente, pero lo importante es seguir actuando y acelerar las medidas de conservación y adaptación”, añadió.

​Respecto a quién ha fallado, indicó que se trata de una responsabilidad compartida: los gobiernos tienen la obligación de aplicar las leyes y planificar un desarrollo sustentable; las empresas deben reducir sus impactos ambientales, y los ciudadanos tienen que adoptar hábitos más responsables en el uso del agua, la energía y el manejo de residuos.

Esto incluye acciones individuales desde los hogares, como ahorrar agua, reciclar, evitar la contaminación y participar en actividades de conservación en beneficio de la sociedad.

Cambiar el modelo civilizatorio

​Federico Márquez Hernández, ambientalista e integrante del colectivo Guardianes del Agua, opinó que, como ciudadanía movilizada, es urgente dar prioridad al medio ambiente:

​”Es necesario transitar hacia la consideración de los recursos naturales como bienes comunes, pensando en tener una relación más recíproca entre los seres humanos y la naturaleza”.

​Advirtió que cada año se exacerba la problemática ambiental debido a que las emisiones de gases de efecto invernadero siguen sin un control adecuado.

“Seguimos como sociedad, como planeta, emitiendo un exceso de gases fósiles y, en lugar de reducir esta emisión, se sigue apostando en su mayoría por fuentes de energía no renovables y por formas de vida que consumen exceso de energía”, señaló.

​ Apuntó que es necesario que todos los sectores sociales —sobre todo quienes tienen más poder, empezando por el gobierno y las empresas— den la máxima prioridad a la conservación de los recursos naturales mediante políticas para la vida.

Esto no solo implica la defensa de las condiciones de las que dependemos, sino también la protección de la humanidad, la solidaridad internacional y la construcción de un modelo económico, político y civilizatorio basado en la colaboración y el bien común, rechazando la privatización.

​Sobre quiénes han fallado en la conservación del entorno, subrayó que la situación es compleja porque la sociedad en general está fallando en cambiar el rumbo.

​”Se necesita, evidentemente, que los actores con mayor poder, como el gobierno y las empresas, asuman plenamente la prioridad de estas agendas. Creo que es fundamental que se implementen políticas más contundentes e integrales, y debemos alzar la voz para que así sea”.

​Asimismo, opinó que las acciones individuales abonan, pero necesitan estar conectadas con procesos colectivos y organizativos que exijan políticas públicas de cuidado ambiental. Las acciones individuales o a pequeña escala sirven para dar ejemplo, demostrar la viabilidad de ciertas alternativas y abrir brechas, pero no se debe dejar de insistir en la responsabilidad de las corporaciones, ya que los impactos son desiguales.

Urge cuidar el agua

​Por último, el ambientalista Carlos Lezama Alcocer, de la organización Amigos del Pixquiac, resaltó que la problemática es multifactorial“Hay omisión por parte de las autoridades. Por ejemplo, en el caso específico de Xalapa, en el tema del tratamiento de aguas residuales, la mayor proporción no se trata; se descargan de manera directa a los ríos, arroyos y manantiales”.

Hay otros factores que también abonan a la crisis ambiental, agregó, porque muchos organismos operadores de agua sirven como cajas chicas de los gobiernos para malversar recursos. Por ejemplo, el sindicato es el que tiene controlada a la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS).

​En ese sentido, apuntó que ha trabajado en el rescate de los manantiales de Xalapa que han sido contaminados, pero advirtió que el problema también existe en el resto de los municipios de la entidad. “Ocurre lo mismo en Córdoba, Yanga y Veracruz; es sistémico y, para terminarlo, se tiene que abordar desde la raíz con soluciones profundas, no solo superficiales”.

​Todos los afluentes reciben descargas de drenajes, y es cuando uno se pregunta dónde está la autoridad, que cobra en el recibo de agua por el servicio de saneamiento y, sencillamente, no lo hace. “Se ha acudido a distintos organismos para levantar estas denuncias ciudadanas y nos dicen que no se puede hacer nada. Básicamente, las instituciones están sirviendo únicamente a intereses financieros y poderes fácticos; es como si sirvieran para administrar el deterioro ambiental, pero más allá de eso, no”.

​Carlos Lezama exhortó a las autoridades de todos los niveles a respetar las reglamentaciones ambientales para resarcir los daños. “Hay que evitar que sigan los perjuicios. Esta fecha, el Día Mundial del Medio Ambiente, es un buen momento para que todos hagan una reflexión sobre lo que toca hacer para obligar a los gobiernos a trabajar en la recuperación de ríos, bosques, selvas y todos los recursos naturales que tiene Veracruz”.

Fuente: Diario de Xalapa

Veracruz es los estados con más riqueza biológica en México, pero pierde miles de hectáreas de ecosistemas – Diario de Xalapa

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